
A partir de este 29 de diciembre de 2025, la reforma a la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial establece nuevas exigencias de seguridad fundamentales para los conductores. La normativa obliga a motociclistas y acompañantes al uso de cascos con certificaciones internacionales reconocidas, como DOT (EE. UU.), ECE (Europa), Snell o la norma NTC 4533.
Estos sellos garantizan que el equipo cumple con estándares de resistencia y absorción de impactos. En el mercado local, un casco certificado puede oscilar entre los $60 y $200, a diferencia de los modelos básicos de $15 que ya no serán permitidos. El incumplimiento de esta medida, o la falta de visor y protector cortavientos, se traducirá en multas de hasta $150.
Por otro lado, la reforma prioriza la seguridad de los más pequeños: todo vehículo que traslade a niños menores de cinco años deberá contar obligatoriamente con una silla de retención infantil. El viceministro de Transporte, Nelson Reyes, enfatizó que, aunque no se exige una certificación específica para la silla, es responsabilidad de los padres asegurar que el dispositivo sea adecuado para la edad, peso y estatura del menor para evitar sanciones y, sobre todo, salvar vidas.



