
Este 23 de mayo, El Salvador conmemora con profunda devoción el undécimo aniversario de la beatificación de Óscar Arnulfo Romero, un acontecimiento histórico que en 2015 marcó un hito para la Iglesia Católica y llenó de orgullo al pueblo salvadoreño al consagrar a su primer beato, reconocido como mártir por odio a la fe.
La memorable ceremonia, que tuvo lugar en la Plaza Divino Salvador del Mundo, congregó a cientos de miles de fieles procedentes de todos los rincones del país y del extranjero. La solemne eucaristía fue presidida por el cardenal Angelo Amato, en representación del Papa Francisco, momento en el cual se proclamó oficialmente su beatificación ante una multitud que celebró entre cantos, oraciones y lágrimas de emoción.


A once años de esa histórica jornada, y posterior a su canonización, el legado de San Óscar Arnulfo Romero permanece más vivo que nunca. Su entrega incondicional al Evangelio, su firme defensa de la justicia y su incansable lucha por la dignidad humana y los más necesitados continúan siendo un referente de fe, paz y reconciliación para toda la sociedad salvadoreña.





