
A poco más de 24 horas del trascendental encuentro en Atlanta, el gobierno estadounidense clasificó el duelo entre Argentina e Inglaterra como el de máxima peligrosidad de toda la competencia.
Ante la masiva llegada de ambas hinchadas, las fuerzas de seguridad han diseñado un riguroso plan de prevención que incluye la custodia policial en los hoteles de las delegaciones y un blindaje especial en las inmediaciones del Mercedes Benz Stadium.
La estrategia se consolidó tras una reunión de alto nivel en Virginia, donde participaron representantes de la FIFA, el FBI, las policías locales y delegaciones de seguridad de ambos países.
Entre las medidas principales, se determinó separar por completo a las parcialidades en los accesos; los aficionados argentinos ingresarán por la puerta 4, mientras que los ingleses lo harán por la puerta 3 del lujoso recinto.

El operativo contará con un importante refuerzo de agentes policiales y seguridad privada en las tribunas, pasillos y en la zona del Fan Fest.
Asimismo, oficiales del Departamento de Seguridad Nacional vigilarán el transporte y la venta ilegal de entradas, cuyos precios de reventa ya superan los 2,000 dólares debido a la alta expectativa y rivalidad histórica de este duelo mundialista.



