
La estrella del pop mundial Taylor Swift costeó una cifra superior a los 160.000 dólares para obtener los permisos municipales y cubrir las horas extras del personal policial requeridos para la celebración de su boda con el jugador de fútbol americano Travis Kelce. El masivo y reservado evento tuvo lugar a inicios de mes en las instalaciones del emblemático Madison Square Garden, situado en Midtown Manhattan.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, confirmó de manera oficial durante una rueda de prensa que la artista multimillonaria sufragó la totalidad de los gastos derivados del incremento de la seguridad pública para el festejo. Debido a la magnitud de la celebración privada, que se extendió por tres días e incluyó el cierre de múltiples calles aledañas, fue obligatoria la cooperación de los servicios municipales y la facturación de los costes extraordinarios.
La boda, cuyo valor estimado asciende a cifras millonarias, contó con la asistencia de más de 1.000 invitados bajo estrictos acuerdos de confidencialidad y la prohibición de dispositivos fotográficos. La ostentosa ceremonia transformó el recinto deportivo en un paraje natural y dispuso de las actuaciones musicales en vivo de leyendas de la industria como Paul McCartney y Stevie Nicks.


