
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, criticó severamente las declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, e instó al régimen a reabrir el espacio cívico y restablecer el Estado de derecho en el país centroamericano.
La postura de Naciones Unidas surge tras el discurso pronunciado por Ortega durante el aniversario de la revolución sandinista, en el cual descartó cualquier posibilidad de alternancia democrática y rechazó futuros procesos electorales que pongan en riesgo el control de su Gobierno. Ante ello, Türk subrayó que todas las personas, independientemente de su tendencia política, deben tener garantizado el derecho a votar y a postularse a cargos públicos.
Asimismo, el alto comisionado denunció el aumento sistemático de la represión contra libertades fundamentales, señalando medidas arbitrarias como la revocación injustificada de credenciales a profesionales de la abogacía. A esta situación se suma la persecución contra la Iglesia católica y la detención de al menos 46 personas por motivos políticos. Entre los casos más alarmantes, la ONU destacó la falta de información oficial sobre el paradero del obispo Abelardo Mata, de 80 años, quien permanece desaparecido desde su arresto a finales de junio.



