
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dejará su cargo a finales de agosto para dedicarse a su familia. Leavitt, quien recientemente tuvo a su segundo hijo, continuará vinculada al gobierno como asesora externa y figura relevante dentro del Partido Republicano.
La funcionaria, de 28 años, asumió el puesto convirtiéndose en la persona más joven en ejercer la vocería presidencial en la historia del país norteamericano.
A lo largo de su gestión, implementó una línea comunicacional confrontativa hacia los medios de comunicación tradicionales, otorgando mayor espacio a creadores de contenido e influencers afines al movimiento político del mandatario.
Por su parte, Leavitt calificó la decisión como un paso agridulce en su carrera, manifestando su agradecimiento hacia el presidente. La funcionaria había pospuesto previamente su baja por maternidad tras un incidente registrado durante la cena de corresponsales en el mes de abril.
Con su salida de la portavocía, la administración estadounidense prepara una reestructuración en su equipo de prensa, mientras la ahora exvocera asumirá sus nuevas funciones de asesoramiento estratégico de cara a las actividades del Partido Republicano.



