
La esperada secuela de la película Barbie se encuentra estancada debido a la falta de acuerdos contractuales entre Warner Bros. Discovery, la directora Greta Gerwig y los actores principales, Margot Robbie y Ryan Gosling. La negociación debe comenzar desde cero, dado que la producción original no incluyó cláusulas de obligatoriedad para futuras entregas.
El estancamiento responde a las exigencias salariales del equipo creativo. Entre las solicitudes figura un salario inicial de 20 millones de dólares para Ryan Gosling, sumado a una participación importante en las ganancias brutas para todo el elenco principal y la dirección.
No obstante, el director ejecutivo del estudio, David Zaslav, frenó las propuestas presentadas por considerarlas excesivamente generosas para las finanzas de la compañía.
La empresa enfrenta además una carrera contra el tiempo. Warner Bros. cuenta con un plazo límite fijado para diciembre con el fin de formalizar el proyecto.
De no alcanzarse un consenso para esa fecha, la licencia de la franquicia regresará a manos de Mattel, abriendo la posibilidad de que la juguetera reinicie la saga cinematográfica de la mano de un nuevo equipo.


