
Jared Kushner, enviado especial de Estados Unidos para Medio Oriente, afirmó que el desarme del grupo terrorista Hamás podría comenzar en aproximadamente treinta días, condición obligatoria del plan impulsado por el presidente Donald Trump para avanzar hacia la paz y la reconstrucción en la Franja de Gaza.
El anuncio se produjo tras una reunión de cuatro horas en Jerusalén entre Kushner y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, precedida por un encuentro en Egipto con el líder de Hamás, Jalil al-Hayya. La estrategia de Washington condiciona el financiamiento internacional para la reconstrucción a la eliminación del arsenal militar y al relleno de los túneles subterráneos. Las armas entregadas serán destruidas bajo la supervisión directa del general de división estadounidense Jasper Jeffers.
Pese a los avances diplomáticos, persisten marcadas discrepancias sobre la ejecución del plan. Mientras Netanyahu exige el desarme completo antes de retirar las tropas israelíes, Hamás condiciona la entrega del armamento al cese previo de las operaciones militares. Para abordar estas diferencias y coordinar acciones prioritarias en materia de salud y agua potable, ambas partes acordaron establecer grupos de trabajo técnicos.



