
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el inicio de una exploración masiva de petróleo, gas y minerales en Groenlandia, a la que calificó en sus redes sociales como un territorio clave para la seguridad estratégica de Norteamérica y Europa. Según el mandatario norteamericano, la isla posee reservas de crudo y recursos geológicos extraordinarios que superan a los de la mayoría de las regiones del planeta.
El plan busca romper el dominio geopolítico de potencias competidoras sobre las tierras raras y aprovechar yacimientos submarinos valuados en miles de millones de barriles. Además, Trump resaltó el valor defensivo del territorio para la intercepción de misiles y drones, otorgando una capacidad de reacción militar sin rival.
Sin embargo, el anuncio choca con complejos obstáculos legales y diplomáticos. Groenlandia es un territorio autónomo de Dinamarca cuyo gobierno ha reiterado que la isla no está en venta y mantiene suspendidas las nuevas licencias petroleras desde 2021.
Asimismo, el acuerdo de seguridad firmado recientemente entre Estados Unidos, Dinamarca y el gobierno groenlandés no contempla derechos de explotación comercial ni petrolera para Washington, dejando inciertos los siguientes pasos de la iniciativa.



