
En un giro histórico para la diplomacia internacional, el gobierno de Estados Unidos retiró oficialmente a Siria de su lista de Estados patrocinadores del terrorismo, clasificación en la que permanecía desde 1979. El anuncio formal fue realizado por el secretario de Estado, Marco Rubio, tras concluir el periodo de revisión correspondiente en el Congreso estadounidense.
La histórica decisión encabezada por la administración de Donald Trump elimina severas restricciones financieras y comerciales, lo que facilitará la llegada de inversión extranjera para la reconstrucción del país tras 14 años de guerra civil. Washington también removió al grupo Hayat Tahrir al-Sham de su lista de organizaciones terroristas globales.
Según la Casa Blanca, la medida reconoce el compromiso del nuevo gobierno de Ahmed al-Sharaa para distanciarse del extremismo y cooperar en el combate a grupos como el Estado Islámico, Al Qaeda y Hezbolá.
El presidente sirio agradeció públicamente el gesto, mientras que el Banco Central de Damasco celebró el fin del aislamiento económico.
Tras la salida de la nación árabe, la lista norteamericana de países patrocinadores del terrorismo se reduce únicamente a tres naciones: Cuba, Irán y Corea del Norte.



