

La Fuerza Armada de El Salvador (FAES) asestó un nuevo golpe a las estructuras de pandillas al localizar y desmantelar un campamento clandestino en la zona paracentral del país. El refugio, presuntamente utilizado por miembros de la MS-13, fue ubicado en los puntos más altos de la Lotificación Casa Loma, en la jurisdicción de Olocuilta.
Durante el despliegue estratégico en este sector de difícil acceso, los elementos militares hallaron una mochila que los sospechosos abandonaron al detectar la presencia de las tropas. Tras la inspección, se confirmó el hallazgo de 29 porciones de crack, una báscula digital y una calculadora, lo que sugiere que el sitio servía como centro de distribución de narcóticos.


Además de las drogas, el decomiso incluyó material bélico y logístico: dos cargadores con un total de 44 cartuchos para calibres 5.56 mm y .22, utensilios para el mantenimiento y limpieza de armas de fuego, una navaja, dos teléfonos celulares y diversas prendas de vestir.
El Ministro de Defensa Nacional, Francis Merino Monroy, reafirmó que estas operaciones territoriales son fundamentales para frenar cualquier intento de reorganización de los remanentes criminales, garantizando que la contundencia del Estado se mantenga en todo el territorio nacional para proteger a las familias salvadoreñas.



