
Lo que inició como una angustiante búsqueda ciudadana terminó en un insólito caso de simulación de delito en El Salvador. Edith Esmeralda Santos Reyes, cuya desaparición había movilizado a familiares y autoridades, fue detenida tras confirmarse que su rapto nunca existió. La joven planeó toda la farsa con el único objetivo de fugarse junto a su pareja sentimental sin levantar sospechas entre sus allegados.
Tras reportarse su paradero desconocido, su familia, sumida en la desesperación, denunció el hecho ante las autoridades e inició una intensa campaña de búsqueda en redes sociales y calles. Días después, la mujer reapareció con un relato estremecedor: afirmó que un grupo de sujetos la había privado de libertad de forma violenta y que, tras mantenerla retenida, la liberaron sin causarle daño físico ni exigir rescate.
Sin embargo, la inconsistencia en su testimonio alertó a los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC). Tras una rigurosa investigación técnica y de campo, las autoridades determinaron que Santos Reyes y su novio orquestaron el engaño para convivir sin interferencias familiares. Al descubrirse la mentira, Edith fue arrestada de inmediato y ahora deberá enfrentar la justicia por movilizar innecesariamente los recursos del Estado en un caso totalmente fabricado.



