
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó durante su visita a Quito que la lucha de México contra los cárteles del narcotráfico «no es ni de lejos suficiente». Durante su gira por Ecuador, Colombia y Perú, el jefe de la diplomacia estadounidense advirtió que vastas regiones del territorio mexicano no se encuentran bajo el control gubernamental debido al dominio criminal.
Aunque el funcionario elogió ciertos esfuerzos de las autoridades mexicanas, enfatizó que los cárteles poseen la capacidad de desafiar la soberanía del Estado mediante asesinatos selectivos de políticos, jueces y periodistas, además del uso de tecnología como drones y redes transfronterizas de tráfico.
Rubio destacó que la intención ideal de Washington es actuar de manera coordinada con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, remarcó con firmeza que la amenaza del crimen organizado tendrá que ser enfrentada eventualmente por parte de Estados Unidos.
Las declaraciones ocurren en medio de una creciente presión de la administración de Donald Trump hacia el país vecino, la cual incluye propuestas de intervención militar fronteriza e imputaciones judiciales contra funcionarios estatales mexicanos por supuestas vinculaciones con el narcotráfico.



