
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó un contundente pronunciamiento en contra del mandatario nicaragüense Daniel Ortega, tras sus polémicas declaraciones formuladas en el marco del 47° aniversario de la Revolución Sandinista.
Durante el acto oficial, Ortega anunció el fin explícito de la alternancia política al sostener que no volverán a celebrarse elecciones que permitan el acceso de la oposición al poder. Asimismo, el líder nicaragüense promovió el desarrollo de nuevos marcos legales junto a la Asamblea Nacional para blindar la permanencia de su régimen, el cual encabeza junto a su esposa y copresidenta, Rosario Murillo.
Ante este escenario, la diplomacia estadounidense tildó la postura de Ortega como un reflejo directo de su naturaleza autoritaria. Rubio enfatizó que Washington y la comunidad internacional no pueden ignorar esta grave vulneración a la democracia hemisférica, haciendo un llamado a sumar fuerzas para presionar al régimen.
Finalmente, el funcionario recalcó que la dictadura ha perdido cualquier apariencia de legitimidad y reiteró el compromiso de defender el derecho inalienable del pueblo nicaragüense a elegir libremente a sus gobernantes mediante comicios democráticos.



