
La red del Camino Inca a la ciudadela arqueológica de Machu Picchu reabrió sus rutas al turismo tras concluir amplias labores de conservación en los tramos afectados por deslizamientos de lodo y lluvias intensas. Autoridades de Perú confirmaron el ingreso de más de 400 personas este fin de semana, entre viajeros nacionales, extranjeros, guías oficiales y personal de apoyo.
El paso permanecía suspendido desde el 18 de agosto para proteger la seguridad de los visitantes ante los estragos meteorológicos provocados por la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA). Las cuadrillas de trabajo ejecutaron la remoción de rocas, la habilitación de drenajes pluviales y la reparación de muros de contención, además de rehabilitar campamentos y servicios sanitarios en sectores clave como Llulluchapampa y Paqaymayo Alto.

Los primeros 25 grupos organizados iniciaron su travesía desde Piscacucho, marcando la reactivación de un destino fundamental para el turismo global. La reapertura se desarrolla bajo normativas de control de aforo diario, medida que busca garantizar la conservación del patrimonio histórico frente al alto flujo de visitantes que registra la emblemática fortaleza inca.



