
La ciudad canadiense de Toronto avanza este tres de septiembre en las labores de recuperación y remoción de escombros luego de ser golpeada por una violenta tormenta. El fenómeno meteorológico descargó hasta cien milímetros de lluvia en cuestión de horas, generando severas inundaciones repentinas y un colapso en el sistema de drenajes urbanos de la metrópoli.
El impacto del temporal provocó situaciones críticas en diferentes sectores. Arterias viales principales como la autopista Don Valley Parkway sufrieron graves anegaciones, obligando al cuerpo de bomberos a atender cerca de mil quinientas llamadas de emergencia y rescatar a decenas de personas atrapadas en vehículos inundados, ascensores y andamios. Asimismo, los vientos huracanados causaron la caída de árboles sobre cables de alta tensión, dejando a sesenta y cinco mil usuarios sin servicio eléctrico.
Las precipitaciones y el granizo también afectaron el nuevo Rogers Stadium, provocando el colapso de gradas, además de infiltrar varias estaciones de metro y el área de urgencias del Michael Garron Hospital. A pesar de la magnitud de los estragos, la alcaldía de Toronto informó que la ciudad retoma sus actividades progresivamente mientras las cuadrillas de emergencia trabajan en el restablecimiento total de los servicios públicos.


