
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que Rusia estaría dispuesta a aceptar garantías de seguridad para Ucrania como parte de un posible acuerdo de paz, luego de reunirse en la Casa Blanca con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, y varios líderes europeos. Durante el encuentro, el republicano hizo incluso una pausa para conversar por teléfono con su homólogo ruso, Vladímir Putin, confirmando la realización de una cumbre trilateral entre EE. UU., Ucrania y Rusia en los próximos días.
Trump se mostró optimista sobre la posibilidad de poner fin a la invasión rusa, asegurando que “en una o dos semanas se sabrá” si habrá una solución definitiva o si continuará el conflicto. Por su parte, Zelenski calificó la cita como la “mejor reunión” mantenida hasta ahora con el presidente estadounidense, destacando la importancia de que Washington haya enviado señales claras de respaldo en materia de seguridad.

Uno de los puntos más relevantes fue el compromiso de trabajar en un esquema de garantías similares al artículo 5 de la OTAN, que obliga a responder colectivamente si uno de sus miembros es atacado. Aunque Ucrania no forma parte de la Alianza Atlántica, bajo este modelo contaría con un sistema de protección occidental coordinado entre Europa y Estados Unidos.
El clima en la reunión fue más cordial que en febrero, cuando Trump y su vicepresidente, J.D. Vance, reprendieron públicamente a Zelenski por no mostrarse lo suficientemente agradecido con el apoyo de Washington. En contraste, esta vez el encuentro estuvo acompañado de gestos más distendidos, como cuando el republicano elogió el traje del presidente ucraniano en su llegada a la Casa Blanca.
Desde Moscú, el consejero diplomático de Putin, Yuri Ushakov, confirmó que los mandatarios ruso y estadounidense discutieron por teléfono la posibilidad de elevar las negociaciones entre Kiev y Moscú a un “nivel más alto”, con la participación directa de Estados Unidos. Ambos líderes, según Ushakov, coincidieron en la necesidad de mantener el canal de diálogo abierto.
Mientras tanto, los líderes europeos presentes entre ellos el canciller alemán Friedrich Merz, el secretario general de la OTAN Mark Rutte, y representantes de Francia, Reino Unido, Italia y Finlandia subrayaron que cualquier acuerdo debe pasar por un cese inmediato de hostilidades, algo que Trump no consideró indispensable en esta etapa. Merz insistió en que “no se puede imaginar una próxima reunión sin alto al fuego”, instando a mantener la presión internacional sobre Rusia.
Con esta nueva fase de contactos, la diplomacia internacional busca acelerar los pasos hacia una paz duradera, aunque las diferencias en torno a la forma de alcanzarla aún generan tensiones dentro de la comunidad internacional.




