
Por cuarto año consecutivo, colaboradores de AES El Salvador participaron en una jornada de reforestación y limpieza en el Área Natural Protegida Complejo Los Cóbanos, en el distrito de Acajutla, Sonsonate Oeste, con el propósito de apoyar la recuperación de uno de los ecosistemas costeros más importantes del país.
La actividad se desarrolló en playa Los Lagartos y en el bosque “El Zope”, dos zonas de alto valor ecológico para la conservación de la biodiversidad marino-costera salvadoreña. Los Cóbanos alberga el arrecife coralino más extenso de El Salvador y es hogar de numerosas especies de flora y fauna, aunque enfrenta desafíos ambientales derivados de la contaminación, la degradación del bosque seco tropical y otras actividades que afectan su equilibrio natural.
Más de 35 voluntarios de AES El Salvador se sumaron a la jornada, coordinada junto a la Fundación Zoológica de El Salvador (FUNZEL). Durante la actividad, los colaboradores sembraron especies nativas adaptadas a las condiciones del bosque seco tropical y recolectaron residuos sólidos en el sector costero, con el fin de reducir el impacto de la contaminación sobre el ecosistema marino.
Con estas acciones, la iniciativa buscó fortalecer los esfuerzos de restauración ecológica en el área protegida, promoviendo tanto la recuperación de la cobertura vegetal como la disminución de desechos que afectan a la fauna y flora de la zona.
Un compromiso que se repite cada año
Claudia Soriano, coordinadora de los Programas de Impacto Sostenible de AES El Salvador, señaló que para la empresa la sostenibilidad se construye a partir de acciones que dejan un impacto positivo y duradero, y que este tipo de jornadas busca involucrar a los colaboradores en la protección del patrimonio natural del país.
Por su parte, Mayra Rodríguez, oficial de Ética y Cumplimiento de la compañía, resaltó que cada jornada de voluntariado refleja los valores compartidos como empresa y como ciudadanos, y expresó su satisfacción por sumar esfuerzos en la protección de áreas naturales fundamentales para el bienestar ambiental y social de El Salvador.
Los propios voluntarios también compartieron su experiencia. Gabriela Vásquez destacó que resulta gratificante participar en actividades con un impacto real en la conservación de los recursos naturales, mientras que Diana Navarrete subrayó que este tipo de jornadas, más allá de sembrar árboles o recolectar residuos, permiten crear conciencia sobre la importancia de proteger los ecosistemas para las próximas generaciones.
Parte de una estrategia mayor
La jornada forma parte del programa AES Medio Ambiente, uno de los pilares de sostenibilidad de la compañía, a través del cual impulsa iniciativas orientadas a la conservación de la biodiversidad, la restauración de ecosistemas y la promoción de una cultura ambiental responsable en las comunidades donde opera.



