
El Banco Central de los Países Bajos anunció el traslado estratégico de 86 toneladas de oro, valuadas en cerca de 12.000 millones de dólares, desde sus antiguos depósitos en Estados Unidos y Canadá hacia territorio británico. Esta ambiciosa operación financiera responde directamente a una política de prevención y preparación ante el incremento de las tensiones geopolíticas y la volatilidad en los mercados globales.
La elección de la capital británica como nuevo destino ofrece ventajas clave para la institución. El lingote guardado en el Banco de Inglaterra cuenta con el nivel de negociabilidad más alto a escala internacional, lo que garantiza disponibilidad inmediata y liquidez rápida ante cualquier eventualidad o bloqueo en el sistema financiero convencional.

Con esta movilización de reservas, la proporción del oro neerlandés almacenado en Londres se incrementó de forma sustancial del 18.1 % al 32.1 %, situándolo como el principal custodio exterior del país. Por su parte, la nación mantiene un 30.8 % de sus reservas resguardado dentro de su propio territorio para asegurar la soberanía directa de sus recursos, mientras el porcentaje restante continúa distribuido en otras bóvedas internacionales estratégicas.



