
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos puso en órbita con éxito el telescopio espacial Nancy Grace Roman. El moderno observatorio despegó a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, ubicado en Florida, iniciando una travesía que promete revolucionar la investigación astrofísica contemporánea.
Catalogado por la comunidad científica como una auténtica máquina de descubrimientos, el instrumento cuenta con un campo de visión cien veces superior al del emblemático telescopio Hubble. Esta avanzada tecnología le permitirá mapear extensas regiones del cosmos a una velocidad sin precedentes, recolectando hasta un terabyte de información diaria que enviará a la Tierra para construir un atlas tridimensional del universo.

Durante su misión proyectada a cinco años, el observatorio centrará sus esfuerzos en investigar los misterios de la materia y la energía oscura, componentes que constituyen cerca del 95 % del cosmos. Asimismo, los científicos prevén que las observaciones de la nave faciliten la detección de más de cien mil exoplanetas y mundos errantes fuera de nuestro sistema solar, abriendo una nueva era en la búsqueda de respuestas sobre los orígenes de la vida y el origen de las galaxias.






