
La persistente sequía meteorológica que golpea el oriente del país ha provocado una drástica disminución en el caudal del río Goascorán. Esta crisis hídrica afecta gravemente a diversas comunidades del distrito de Pasaquina, especialmente a aquellas asentadas cerca de la desembocadura en el golfo de Fonseca, como los caseríos Barrancones, El Chorizo y Candelaria de la Rompisión.
A la falta de lluvias se suma un problema crítico de salinidad, ya que el ingreso de mareas contaminará con agua salada la escasa corriente dulce que desciende. La situación impacta la economía de más de un centenar de familias que se sustentan de la agricultura, la ganadería y la pesca local, impidiendo que el recurso hídrico se utilice para el consumo doméstico o para abrevar al ganado.

Ante este panorama, la alcaldía de La Unión Norte desplegará un plan de contingencia. El alcalde Edwin Serpas informó que la prioridad absoluta de la comuna será suministrar agua potable a la población afectada, para lo cual ya trabajan en optimizar y aumentar la producción de un pozo municipal que permita abastecer a los sectores más vulnerables de la zona.



